Deben conservarse permanentemente los certificados de prestaciones y servicios, la constancia de aportes jubilatorios y de solicitud de pensión, y los recibos de sueldo (por lo menos hasta obtener el beneficio jubilatorio).

 

Los documentos referidos a inmuebles también deben conservarse. Si se es propietario,  guardar en sitio seguro y fácilmente accesible la escritura, copia de reglamento de copropiedad, hipoteca, usufructos, o demás papeles que apliquen. Es recomendable poseer, incluso, copia certificada de los mismos. Quienes sean inquilinos deben guardar el comprobante de pago del alquiler y de expensas por 10 años, en tanto que el contrato de locación debe conservarse hasta la entrega de la propiedad.

Bancos. 

 

Los resúmenes mensuales de la tarjeta de crédito deben guardarse durante tres años desde el vencimiento de la cuota que allí informa; los pagarás deben conservarse durante tres años desde la fecha de su vencimiento y, en el caso de los cheques, por un año. A los recibos de pago o de préstamo de dinero hay que guardarlos por 10 años desde la fecha de cancelación total del préstamo.

 

Garantías. 

 

Respecto de las garantías de compra de electrodomésticos, computadoras, teléfonos, etcétera, se deben conservar hasta el vencimiento de los seis meses de garantía legal mínima o hasta el vencimiento de la garantía convencional si se otorgó por un plazo mayor.

 

Salud. 

 

El contrato de afiliación a la obra social o prepaga se debe guardar 10 años desde la fecha de extinción del contrato, al igual que el comprobante de pago de las cuotas. Al carnet, solo mientras se encuentra afiliado.

 

Seguros. 

 

Los contratos se deben conservar hasta el vencimiento de la póliza, mientras que el comprobante de pago de la primera, durante un año desde el vencimiento de la última cuota.

 

Cómo organizar los papeles. 

 

 

Una manera de organizar los papeles es dividiendo el archivo en dos apartados; uno permanente y otro anual, y luego por rubros. En el permanente se guardan los papeles que no se necesitan con frecuencia, como la escritura de la vivienda, los contratos de locación, contratos de seguro, historiales médicos, etcétera. En el anual se guarda todo lo que está pasando en el año dividido en rubros: resúmenes de cuenta, recibos de agua, de luz, teléfono, colegio, etcétera. Algunos guardan todo lo del mes en una caja y luego separan y archivan en carpetas. Lo ideal es hacerlo por orden cronológico inverso.

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2015-07-28 06:39:13

¿Cuánto tiempo debemos guardar facturas y comprobantes?

Aunque los pagos online y los medios de archivo virtual vayan modificando lentamente los usos y costumbres, en cualquier casa u oficina, a medida que transcurren los años, se acumulan los comprobantes. Facturas, recibos, impuestos, garantías, etcétera, son todos documentos que se deben conservar, pero ¿por cuánto tiempo? y ¿de qué manera?

En forma ordenada, si es que hay espacio, lo ideal sería guardar todos los comprobantes la mayor cantidad de tiempo posible. Ahora bien, es importante saber qué papeles pueden descartarse luego de un tiempo, y cuáles deben guardarse toda la vida.  

Impuestos y servicios.

 

La ley de Defensa del Consumidor, en Argentina, establece que es suficiente tener la última factura señalando que “no existen deudas pendientes hasta el momento”. Por otra parte, siempre se pueden solicitar comprobantes de libre deuda ante quien corresponda.

La ley dice que “Las constancias que las empresas prestatarias de servicios públicos, entreguen a sus usuarios deberán expresar si existen períodos u otras deudas pendientes, en su caso fechas, concepto e intereses si correspondiera, todo ello escrito en forma clara y con caracteres destacados. En caso que no existan deudas pendientes se expresará: ‘no existen deudas pendientes’. La falta de esta manifestación hace presumir que el usuario se encuentra al día con sus pagos”. Sin embargo, al momento de acreditar la relación de consumo, las facturas son los únicos documentos válidos y por tanto son imprescindibles a la hora de presentar una denuncia por irregularidades o incumplimientos.

Trabajo y vivienda. 

 

Deben conservarse permanentemente los certificados de prestaciones y servicios, la constancia de aportes jubilatorios y de solicitud de pensión, y los recibos de sueldo (por lo menos hasta obtener el beneficio jubilatorio).

 

Los documentos referidos a inmuebles también deben conservarse. Si se es propietario,  guardar en sitio seguro y fácilmente accesible la escritura, copia de reglamento de copropiedad, hipoteca, usufructos, o demás papeles que apliquen. Es recomendable poseer, incluso, copia certificada de los mismos. Quienes sean inquilinos deben guardar el comprobante de pago del alquiler y de expensas por 10 años, en tanto que el contrato de locación debe conservarse hasta la entrega de la propiedad.

Bancos. 

 

Los resúmenes mensuales de la tarjeta de crédito deben guardarse durante tres años desde el vencimiento de la cuota que allí informa; los pagarás deben conservarse durante tres años desde la fecha de su vencimiento y, en el caso de los cheques, por un año. A los recibos de pago o de préstamo de dinero hay que guardarlos por 10 años desde la fecha de cancelación total del préstamo.

 

Garantías. 

 

Respecto de las garantías de compra de electrodomésticos, computadoras, teléfonos, etcétera, se deben conservar hasta el vencimiento de los seis meses de garantía legal mínima o hasta el vencimiento de la garantía convencional si se otorgó por un plazo mayor.

 

Salud. 

 

El contrato de afiliación a la obra social o prepaga se debe guardar 10 años desde la fecha de extinción del contrato, al igual que el comprobante de pago de las cuotas. Al carnet, solo mientras se encuentra afiliado.

 

Seguros. 

 

Los contratos se deben conservar hasta el vencimiento de la póliza, mientras que el comprobante de pago de la primera, durante un año desde el vencimiento de la última cuota.

 

Cómo organizar los papeles. 

 

 

Una manera de organizar los papeles es dividiendo el archivo en dos apartados; uno permanente y otro anual, y luego por rubros. En el permanente se guardan los papeles que no se necesitan con frecuencia, como la escritura de la vivienda, los contratos de locación, contratos de seguro, historiales médicos, etcétera. En el anual se guarda todo lo que está pasando en el año dividido en rubros: resúmenes de cuenta, recibos de agua, de luz, teléfono, colegio, etcétera. Algunos guardan todo lo del mes en una caja y luego separan y archivan en carpetas. Lo ideal es hacerlo por orden cronológico inverso.

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